Cuando pasen en mí los años, y en apariencia ya no sea el mismo,
y me vuelva torpe en mis movimientos, tenme paciencia, recuerda las horas
Qué pasé enseñándote a hacer las mismas cosas que hoy, ya no puedo resolver solo.
Cuando me veas perdido frente a toda la tecnología que me cuesta
tanto entender, dedícame tu tiempo, recuerda que fui yo quien
te enseñé las cosas más simples para enfrentar la vida.
Si te repito las mismas historias, aunque ya sepas el final, escúchame.
Cuando eras chico, tuve que contarte cientos de veces el mismo cuento para que te durmieras.
Y si mientras conversamos me olvido de lo que estamos hablando, dame tiempo
para recordar, y si no puedo hacerlo, comprende que tal vez no es importante lo
que conversamos, si no, que para mí lo importante es que me escuches, y estar juntos.
Cuando me fallen mis piernas, dame tu mano para apoyarme
como yo lo hice cuando comenzaste a dar tus primeros pasos.
Dame tu cariño, compréndeme y apóyame, como yo lo hice desde el momento en que naciste.
Siempre quise lo mejor para ti, y sé cómo tú me quisiste y me admiraste.
Hoy soy yo quien está orgulloso al ver cómo enfrentas la vida, al ver quién eres.
Cuando pasen en mí los años…
Así como te he acompañado yo, acompáñame tú hacia donde me lleva el camino.
Cuando pasen en mí los años, sigamos caminando juntos.
sábado, 28 de noviembre de 2009
Cuando pasen en mí los años……
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