Mi Ángel De La Guarda

 Me hablan de mañanas, de luz y fortuna

Me hablan de mañanas de luz y fortuna,
de caminos perfectos bajo la luna.
Me ofrecen promesas de un tiempo por venir,
un lienzo vacío que puedo esculpir.

Pero en ese mapa de sueños dorados,
si tus pasos no marchan a mis lados,
si tu voz no es el eco, si tu mano no está,
el regalo del tiempo, ¿qué valor tendrá?
Que guarden los astros, que oculten el sol,
que ofrezcan riquezas sin un farol.

Mi única certeza, mi pacto vital,
resuena en mi pecho, verdad capital:
Si me regalan el futuro, no lo quiero sin ti.
Es la simple verdad que mi alma comprende,
un amor que no acaba, que nunca desciende.
Porque mi vida entera es contigo, mi amor,
mi único destino, mi eterna razón.


Recuerdos que Transcienden el Tiempo

Sé que no fue una coincidencia conocerte.
Era el destino, un hilo invisible que nos unió 
en el momento preciso, cuando nuestras vidas 
estaban listas para cruzarse y crear algo eterno. 

Desde ese instante, sentí que cada conversación 
y cada risa compartida estaban escritos en las estrellas, 
como si el universo hubiera conspirado para que 
nuestras almas se reconocían. 

Las pequeñas cosas que hicimos juntos se tejieron 
en un hermoso tapiz de recuerdos, mostrándome que 
algunas conexiones son tan profundas, tan significativas, 
que trascienden el tiempo y el espacio.


Momentos Compartidos

En cada conversación, en cada mensaje,
en cada recuerdo compartido, hay una chispa
que enciende la conexión entre las personas.

Cada palabra intercambiada, cada risa compartida,
se convierte en un ladrillo
que edifica una historia única.

Estas interacciones, por pequeñas
que sean, forjan lazos
profundos que perduran en el tiempo.

A medida que los momentos pasan,
llevamos con nosotros esos fragmentos
de vida que nos han marcado,
recordándonos la importancia de la
comunicación y el entendimiento
en nuestras relaciones.
Entre el Tiempo y el Espacio

Todos los caminos de mis ser, que son los tuyos, se entrelazan 
en un viaje que trasciende el tiempo y el espacio. 
Cada paso que doy resuena con la huella que has dejado en mi vida, 
creando una sinfonía de emociones y experiencias compartidas. 

A través de nuestros encuentros y desencuentros, descubro nuevas 
dimensiones de mí mismo, iluminadas por tu presencia y tu esencia. 

Juntos, navegamos por un mundo lleno de posibilidades, donde cada 
decisión tomada, cada instante vivido, fortalece el vínculo que 
nos une de una manera única e irrepetible.

La cura en el tacto

​Cómo imaginar que con solo una caricia,
la suave brisa de tu mano en mi mejilla,
aliviaría el dolor de mi alma,
está herida que el tiempo no sella.
​Era un invierno gris en la memoria,
un eco amargo de penas sin razón;
y de repente, en un fugaz momento de gloria,
hallé mi paz en la piel, mi absolución.

​Tu dedo, mapa que recorre un sendero,
despertó la luz que creía perdida,
un bálsamo silencioso, dulce y verdadero,
la tregua que le urgía a mi vida.
​No fue un conjuro, ni un rito, ni un trueno,
si no el milagro simple de tu humanidad,
haciendo de lo roto algo pleno,
con la magia desnuda de la caridad.


El Milagro Fugaz

Cómo imaginar que con solo una caricia
aliviaría el dolor de mi alma,
esta pena antigua que no pedía prisa,
si no el eterno silencio de la calma.
​Y tu roce llegó, un fuego manso y breve,
deshaciendo el nudo que ataba mi verdad.
No fue un juramento, ni un amor que se atreve,
fue el tacto que borró toda la oscuridad.
​Es un cuarteto y un terceto, un total de siete versos.


El remedio de tu amor

Mi alma era un desierto de quietud helada,
un viejo papiro escrito con la sombra del pesar,
y caminaba ciega, triste y fatigada,
sin la esperanza de volver a vibrar.
​Y entonces llegaste tú, con esa luz serena,
y un gesto tierno que no pide explicación.

Cómo imaginar que con solo una caricia amena,
aliviaría el dolor profundo de mi corazón.
​Tu mano no es solo piel, es promesa y es amparo,
es el ancla que detiene la tormenta en alta mar;
cada roce tuyo es un sol, un faro claro,
que desarma el miedo y me enseña a respirar.

​El dolor que ayer pesaba, hoy se vuelve pluma,
se evapora en el aire tibio de tu piel,
porque donde hay amor, la tristeza se esfuma,
y mi alma renace, fiel a tu dulce miel.


No hacen falta palabras

No hacen falta palabras
para decirte lo que te quiero,
pues lo confiesa mi alma
en cada gesto sincero.
Lo dice mi mano en la tuya,
el brillo que esconde mi ojear,
y este silencio que arrulla
lo que no sé pronunciar.
Se lee en el aire que exhalo,
en la paz de estar junto a ti.
Quererte es el mayor regalo
que la vida guardaba para mí.


Cómo imaginar

Cómo imaginar que con solo una caricia,
se detendría el tiempo en un suspiro,
y esta alma, que en la sombra fue milicia,
hallaría en tu piel su último retiro.
Cómo imaginar que un roce tan ligero,
trazará el mapa de un nuevo destino,
volviendo lo lejano en lo primero,
y en luz de hogar el polvo del camino.
Cómo imaginar que en la calma de tu mano,
el mundo perdería su ruidosa prisa,
dejando solo un eco, dulce y soberano:
La vida renaciendo tras tu suave caricia.


Regálame tu risa

Regálame tu risa, cascada de cristales,
que ahuyenta las sombras y cura mis males,
esa nota libre, sin miedo ni prisa,
que el alma me abraza como una caricia.

Regálame tu risa, faro en la tormenta,
que mi invierno frío de pronto alimenta,
un eco bendito que el aire atraviesa,
borrando de un golpe cualquier tristeza.

Regálame tu risa, jardín florecido,
el único idioma que no tiene olvido;
pues no hay más fortuna, ni mayor tesoro,
que el sol de tu boca brillando como oro.


Eres mi estrella

En el silencio profundo de mi desvelo,
busqué una luz que guiara mi destino,
y entre todas las joyas del alto cielo,
hallé el fulgor de tu rostro divino.
No importa si la noche se vuelve fría,
o si el camino se pierde en la niebla,
tú eres la paz y la dulce alegría
que mis instantes oscuros desdobla.
Con tu brillo constante y sincero,
mi norte se aclara, mi miedo se sella,
le digo al mundo que tanto te quiero,
porque eres mi guía, eres mi estrella.


Todos los días te enciendo una vela

Todos los días te enciendo una vela,

bueno casi todos los días

Y siempre te digo lo mismo.

Te enciendo esta vela para qué te guie en tu camino

En ese viaje que todos tenemos que hacer,

Del cual ya no hay marcha atrás,

Del cual ya no se puede volver.

Y si alguna vez tienes que volver por mí

Solo tienes que seguir la luz de las velas

Que allí estaré yo,

pero si por casualidad no están encendidas

sé que me encontraras.

Yo te estaré esperando

y nos volveremos a encontrar

Será como la primera vez que nos vimos

Y nos enamoramos

es normal que quieras aferrarme a ti,

el mayor tiempo posible

Siento que con tu partida te has llevado

una parte de mi ser…

Siempre será mi eterno amor.

Daría lo que fuera solo por una sonrisa,

una caricia que calme mi corazón

te quiero por siempre y para siempre

 

Sé que algún día

Sé que algún día volveremos a estar juntos

Estaremos en ese lugar que escogimos

Para descansar, sin ruidos, en silencio

¡Y en medio!

El mar…

Viendo todos los días la puesta del sol

El ocaso que era los que más nos gustaba

Cuando nos íbamos de viaje.

El sitio más bonito para verlo

fue en Sanlúcar de Barrameda y en Valencia

 Pero ahí donde estás tú ahora y que algún

día estaré yo también es bellísimo

Veremos el anochecer y el amanecer

abrazados con nuestras cabezas juntas,

abrazándome muy fuerte como hacías tú

hasta que se ocultaba el sol.

 Te extraño, eres la luz de mis ojos.

Siento que contigo se fue mi vida.

Te quiero por siempre y para siempre

 


Cómo decirte

Cómo decirte lo mucho que significa para
mí sin dejar en esta palabra mi vida
Mi corazón como decirte lo mucho que te quiero
¡Te quiero!

Sólo de pensarlo me duele, te siento tan cerca,
y a la vez tan lejos, que no sabría cómo explicarte
Los días van pasando se va desmenuzado uno a uno
Se van sin sentido al no estar tú y mi corazón
se desgrana haciendo brotar lágrimas de dolor.

¡Ay!

Si yo pudiera ser
Como el aire como la primavera, y acariciar,
Tu cuerpo, tu piel.
Las sombras de los días van dejando bellos recuerdos,
de días anteriores a tu marcha,
sé que son pocos días los que estaremos
separados y, sin embargo, son largos y sombríos sin ti

Tus caricias, tus besos se pasean por mi alma,
Absorbiendo cada poro de mi piel
Te quiero

 


Fuiste la estrella que siempre soñé, la que robo mi dolor en la mañana que siempre espere.

Eres el sol que calienta mi mundo y la luna que me alumbra en la noche.

Eres todo lo que siempre e buscado y lo que nunca antes había encontrado.

 

 

Cómo decirte lo mucho que significa para
mi sin dejar en esta palabra mi vida
Mi corazón como decirte lo mucho que te quiero
¡Te quiero!

Solo de pensarlo me duele, te siento tan cerca,
y a la vez tan lejos, que no sabría cómo explicarte
Los días van pasando se va desmenuzando uno a uno
Se van sin sentido al no estar tú y mi corazón
se desgrana haciendo brotar lágrimas de dolor.

¡Ay!

Si yo pudiera ser
Como el aire como la primavera, y acariciar,
Tu cuerpo, tu piel.
Las sombras de los días van dejando bellos recuerdos,
de días anteriores a tu marcha,
sé que son pocos días los que estaremos
separados y, sin embargo, son largos y sombríos sin ti

Tus caricias, tus besos se pasean por mi alma,
Absorbiendo cada poro de mi piel
Te quiero

 

 

Un año sin ti
Para mí, hoy es un día igual que el día que te fuiste
Triste, solitario, desolador, todo es soledad

Cada día de mi vida es gris, vivo, sumergida en melancolía

¡¡Cuanto me duele tu ausencia!!.

Te extraño mucho

Extraño tu sonrisa

Tus abrazos,

Tu olor

Tu cuerpo

Tu mirada te extraño a ti

Estás presente en cada momento,

no dejo de extrañarte... y si pudiera traerte

a mi lado, con solo un pensamiento, créeme que no

me faltarás ni un solo día ni un solo instante.

Nunca imagine mi vida sin ti y de alguna manera

aún pienso y sé que estás conmigo

Eres el amor de mi vida

El hombre de mi vida

Eres mi vida

Y sin ti no sé caminar,

eras mis pie mis mano mi ángel de la guarda

Aún hay días en los que te sigo esperando.

Quiero abrazarte, besarte, tocarte

Que me acurruque entres tus brazos,

que me digas que soy tu chiquitita

El amor de tu vida.

Te amo hasta allá, donde no existe el olvido

Y como dice Neruda

Me duele la mente de tanto imaginarte, aquí a mi lado.

Espérame y no me olvide, pues lo primero que haré

cuando llegue…

Allí donde este… será buscarte

Te amo Jorge.

 


HOY  14 DE FEBRERO


 Te querré con cada uno de mis sueños

Te veo irte
y no puedo sino echarte,
echarte de menos ya
cuando inmóvil te observo alejarte…
Tu olor se me esfuma
en esta niebla indecorosa
que me sume en tu distancia,
en tu presencia muda y ciega…
No consigo hallarme más que en tu recuerdo,
en la imagen nuestra enfrente del espejo…
y sé que hubo algo de mágico en esto,
porque al salir el primer verso, lagrimeo…
Te siento en cada centímetro de mi cuerpo,
en las lágrimas, incluso,
que ayer logré quedarme adentro…
Te quiero con cada verso que te leo,
incluso aquellos que ya no oye tu cuerpo,
te quiero con cada verso que te escribo,
incluso aquellos que ya no oirán tus gemidos…
Te recuerdo ya con estos dedos,
como si dibujara tu silueta al viento,
acariciando como siempre tus finos pechos,
oliendo con las yemas tus perfumes hechos de lamentos…
Te querré con cada suspiro de mi tiempo,
con cada lágrima que por ti surque
los rasgos, las arrugas de mi lienzo…
Te querré con cada beso,
con cada verso, con cada momento
que por ti regale al firmamento…
Te querré con cada suspiro de mi tiempo…
Te querré con cada uno de mis sueños…

jvaquers

 


Dolor de hijo

Dolor de madre aún no asimila que se fue su padre
Aún no llora
Aún no habla
Le duele tanto su pena y dolor
Que hasta maldice el día que su padre se marchó
Dolor de hijo
Dolor de madre
No habrá poema donde se plasme tanto dolor.
Pero quiero que sepas que siempre está en tus pensamientos
En tus recuerdos en tu memoria
En tu corazón
Sé que lo extraña
Que lo recuerda que lo echas mucho de menos
Sé que conserva los recuerdos los valores
Que te enseño.
¡Tuviste el mejor padre del mundo!
¡Cuando te acuerde!!
De   el sal y mira las estrellas
Porque seguro que en una de ella está el
Y velará por ti y por tu hermana y sus nietas.
Sé que será solitario el camino que vas a vivir ahora sin el
Pero debes de saber que allá donde esté
Él te guiara e iluminara tus pasos.
Y recuerda…. Que él no se ha ido
Que él estará presente y está en cada paso que des
En cada aliento
En tus sueños
Te quiero hijo

 


 Hasta que no te has ido

Hasta que no te has ido, no me he dado cuenta
Que me falta la vida.
Que tú eras el eje de mi vida.

El motor de mis sentimientos
Eras el que le daba sentido a mis pasos

A mí caminar día a día
A mis sueños
Mis ilusiones
Mis promesa de futuro
Porque en ellos estabas tú

Eras el eje de mi mundo
Eras mi órbita la que me hacía girar
Eras como la luna a la tierra

Dándome las noches y los días
Te quiero mi vida 

 



Para Jorge mi marido TE AMO  

Se fue mi ÁNGEL DE LA GUARDA  
Se fue mis pies, mis manos, parte de mí, mi vida entera con ÉL.  
Se fue mi marido, mi amante, mi amigo  
Se fue un gran padre Se fue un abuelo maravilloso  
Se fue una gran persona Se fue un gran amigo de sus amigos  
Se fue un gran compañero de trabajo 

 El 14 de febrero se fue despacito   el cáncer, se lo llevo, con cada uno de mis hijos a cada lado; diciéndole cositas bonitas, con todo el amor que mis hijos le tienen  
Y mi familia, su hermana que le querían a rabiar, se dejaba querer por todos.  
Con sus bromas siempre sonriendo, alegre, divertido, una persona extraordinaria en todos los sentidos; siempre dispuesto a ayudar a todos, daba igual quién fuese. Ha dejado un gran legado en todas las personas que le conocieron  

Quiero que sepas, que estés, donde estés, que sé, que estás aquí... 
Hay mucha gente que te quieren y te querrán eternamente Desde que lo conocí siempre fue siempre la misma, por mí se desvivía, por mí todo le parecía poco, sé que me quería con locura y sé que todos se sentirán afortunados por haber tenido la oportunidad de conocerle.  

Mi dolor es tan grande que no sé cómo voy a poder vivir sin él, pero sé que poco a poco y con el tiempo lo podré hacer porque él sigue aquí, a mi lado no lo podré ver, pero lo sé y no solo conmigo con todos. Me siento muy arropada por mis hijos, mi familia os quiero a todos Estas palabras me la escribió una bella persona  

Te pienso y te siento, sé que ninguna palabra ni ningún abrazo te harán sentir mejor. Ahora tendrás que aprender vivir con él, si con él, pero de otra manera… siempre estaréis juntos porque su bondad también está en ti, Yo nunca podré olvidarlo era detallista, cariñoso con mis hijos y siempre pendiente de ti Has tenido el mejor compañero, y ahora aprenderás a vivir con él pero de otra manera.  

Gracias por tan bellas palabras y sé que todos mis hermanos piensan y sienten lo mismo Sigo hablando con él, pues me reconforta y me alivia mi dolor y porque sé que él me escucha y me cuida, he dejado de preguntarle por qué se fue ya sé que él no quería, lucho hasta el final por no irse. Como me ha dicho una buena persona ÉL sigue cuidando de mí si ante era mi ángel de la gurda ahora también lo sigue siendo  

Te amo mi vida te quiero daría mi vida para que siguieras aquí y como siempre te he dicho que eres mi ángel de la guarda sé que ahora lo seguirás siendo por y para siempre 
 ssss


Quiero agradecer a familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo conocidos la demostración de cariño que siempre han tenido con EL Y por tan bonitas palabras en sus entrada de Facebook. 

 

Nuestro mundo se agrandó

Cuando tus manos rozaron las mías,
el horizonte rompió su frontera;
cesaron por fin las horas baldías
y el invierno se volvió primavera.

No hubo palabras, ni falta que hiciera,
pues el silencio dictó su sentencia:
todo lo que antes pequeño se viera,
cobró una nueva y sagrada elocuencia.

Ya no bastaban las viejas medidas,
ni los mapas de nuestra memoria;
con dos almas al fin convencidas,
nuestro mundo se agrandó en la historia.

Se hizo espacio para cada sueño,
la distancia perdió su veneno,
y en este universo del que eres dueño,
nuestro mundo se agrandó… y fue pleno.

Afortunada que me siento de tenerte

Bajo el cielo que abraza mi suerte,
en la calma de cada mañana,
bendigo el destino de verte
y la luz que entra por mi ventana.

No hay tesoro que iguale tu vida,
ni fortuna que apague esta llama;
Eres mi tierra siempre querida,
el refugio que mi pecho reclama.

Lo digo al viento, con voz consciente,
mientras el alma la paz experimenta:
afortunada que me siento de tenerte,
más de lo que mi propio labio cuenta.
Eres el verso, el norte y la fuente,
el regalo que el tiempo me dio;
Afortunada que me siento de tenerte.
Pues mi mundo contigo floreció

Quiero recordarte

Quiero recordarte como el sol de la mañana,
entrando sin permiso, quitando los cerrojos,
con esa luz valiente que se cuela en la ventana
y que habita, constante, en el fondo de tus ojos.

Quiero recordarte en el gesto más pequeño,
en el modo en que el aire se aquieta cuando llegas,
en la risa que borra cualquier rastro de ceño
y en la paz infinita que en mis manos entregas.
No quiero que el olvido sea sombra ni frontera,
ni que el tiempo marchite tu nombre en mi garganta;
te llevaré conmigo, como una primavera
que en medio del desierto, con fuerza, se levanta.

Quiero recordarte libre, eterno y presente,
como el verso que el alma nunca deja de escribir;
Porque tener tu huella marcada aquí en mi mente,
es la forma más dulce que tengo de vivir.

Te amo por encima de todo

Te amo por encima de todo lo humano,
más allá del relieve de este mundo finito,
como el cauce que busca su mar soberano
o el silencio que encuentra su voz en el grito.
Te amo por encima de la luz y la sombra,
del tiempo que corre sin darnos tregua,
con este latido que siempre te nombra
y acorta la distancia de cualquier legua.

Más allá del orgullo, del miedo y la suerte,
en la cumbre más alta donde el aire se agita,
te amo por encima de todo, tan fuerte,
que mi alma en la tuya por fin se ejercita.
No hay ley, ni destino, ni fuerza o medida,
que opaque esta entrega que en mi pecho se inflama;
Porque eres el centro, la paz y la vida.
Y te amo por encima de todo lo que se ama.
 
Puedo decirte que me encanta tu sonrisa

Puedo decirte que me encanta tu sonrisa.
Y ese modo en que el mundo se detiene,
como si el tiempo no tuviera prisa
cuando tu boca el universo sostiene.

No es solo un gesto, es una luz que avanza,
una chispa que enciende mi alegría,
el refugio que me devuelve la esperanza
y el verso que corona mi día a día.

Puedo decirte que me encanta tu sonrisa.
Y el brillo que en tus labios se dibuja,
porque es brisa fresca y es caricia
que cualquier sombra de mi pecho empuja.

Es el regalo más puro que la vida me ofrece,
un mapa de paz donde siempre quiero estar;
Con ella, el alma de pronto me florece.
Y el corazón no deja nunca de cantar.

Con una sola mirada, todo mi cuerpo tiembla

Bajo el hechizo de tu presencia mansa,
donde el silencio su magia desata,
mi voluntad en tu pecho descansa
mientras el alma de amor se retrata.

No hacen falta palabras ni promesas,
ni el estruendo de una voz que me nombre,
pues cuando llegas y el aire atraviesas,
cae el escudo de cualquier hombre.
Es un rayo de luz que me desarma,
un incendio voraz que me contempla;
Tienes la llave que rige mi calma
y el pulso que mi destino templa.

Porque basta el encuentro de tus ojos,
para que el mundo pierda su rienda:
Con una sola mirada, todo mi cuerpo tiembla,
y mi corazón, al fin, se te encomienda.

Sueño con volver a tocarte los labios

En la quietud que la noche me entrega,
cuando el silencio se vuelve oración,
mi alma en el recuerdo se despliega
buscando el eco de tu corazón.

No hay distancia que apague este deseo,
ni tiempo que borre lo que el pecho sabe;
En cada sombra tu figura veo,
en cada sueño tu caricia cabe.

Sueño con volver a tocarte los labios,
sentir el roce de un beso que cura,
borrar con ternura los días sabios
que solo trajeron melancolía pura.

Ese instante dulce, sagrado y profundo,
donde la vida por fin se detiene;
Sueño con volver a tocarte los labios
y recuperar el cielo que tu boca tiene.

No puedo pasar un día sin hablar contigo

No puedo pasar un día sin hablar contigo
En el vaivén constante de las horas,
cuando el sol se levanta o el día declina,
eres la voz que mis sombras ignora
y la paz que en mi pecho se avecina.
El silencio me pesa si no escucho tu acento,
como un barco perdido que busca su guía;
Se vuelve desierto cada momento.
Si no hallo el refugio de tu compañía.
Es una necesidad que el alma reclama,
un pulso constante, una dulce energía,
pues mi corazón con fuerza proclama
que no puedo pasar un día sin hablarte, vida mía.
Desde el primer destello hasta el sueño profundo,
tu palabra es el norte que mi fe mantiene;
No puedo pasar un día sin hablarte.
Porque en tu voz está el mundo que me sostiene.

 
Solo puedo pensar en el día que te conocí

A veces el tiempo se detiene en un punto,
un anclaje bendito en la inmensidad,
donde el ayer y el mañana van juntos
y el azar se disfraza de eternidad.

Repaso los mapas, los pasos, los giros,
el hilo invisible que el destino tejió,
y entre tantos ruidos y tantos suspiros,
mi brújula interna, tu luz encontró.
Solo puedo pensar en el día que te conocí,
en aquel instante que cambió mi suerte,
en el primer "hola" que me trajo hasta aquí

y en el dulce asombro de querer tenerte.
Fue el inicio de todo, la chispa primera,
el verso que el alma jamás olvidó;
Solo puedo pensar en el día que te conocí,
porque ese día... mi vida empezó.

Odio cuando tenemos que estar separados 
Se vuelve pesado el aire y el tiempo se detiene,
como un reloj cansado que ha perdido su guía;
no hay consuelo posible que mi pecho llene,
si me falta el abrazo de tu compañía.

Cada minuto es un muro, un abismo profundo,
un desierto de horas que el alma no entiende;
se me vuelve ajeno y extraño este mundo,
si la luz de tu risa ya no me defiende.

Odio cuando tenemos que estar separados,
cuando la distancia se impone altanera,
dejando mis pasos de pronto varados
lejos del calor de tu eterna primavera.

Cuento los segundos, los pasos, la calma,
con la fe de que pronto el camino se acorte;
porque odio cuando tenemos que estar separados,
y que tu mirada ya no sea mi norte.

Mi Suerte

No fue casualidad, fue gracia y bendición,
el regalo más grande que me dio el corazón.
Me siento tan afortunada de hallar tu verdad,
porque tu amor es mi suerte, mi dulce eternidad.

El hallazgo afortunado
​Me siento afortunada, no encuentro otra palabra,
es la luz en mi alma que, al nombrarte, se labra.
Tú no fuiste buscado, fuiste encuentro, sorpresa,
la joya inesperada que en mi vida ingresa.

Donde antes hubo sombra, o solo un leve frío,
ha nacido un jardín con un río de estío.
Y miro hacia el pasado, la senda que he cruzado,
y agradezco a la suerte el haberte encontrado.
​Eres la melodía que mi oído esperaba,
la paz que en mis sueños mi corazón clamaba.

Y este gran privilegio, de tenerte a mi lado,
es el tesoro inmenso por el que he luchado.
​Sí, soy afortunada; mi fortuna es tu amor.
Mi gratitud es eterna; mi vida es mejor.

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