La reina que, sin recibir alabanza,
de dar no se cansa. ¡Aclamad a la reina!
A la madre que es heroína vez tras vez.
¡Aclamad a la reina!
La labor que desempeñares
la más ardua y loable entre los hombres.
¡Aclamad a la reina!
A la madre
Anónima, ella, que como reina se honre,
¡A la madre de todos los hombres!
La batalla más dura que jamás se libró,
¿Sabes dónde y cuándo ocurrió?
En los mapas del mundo no la podrás hallar:
La lucharon las madres en su hogar.
¿Quién, cuando tropecé, su mano me tendió,
y hermosos cuentos me relató,
o con un beso mis heridas restañó?
¡Mi madre!
¿Quién me enseñó a rezar al acostarme,
y con su amor lograba siempre calmarme,
¿Velando mí sueño para no despertarme?
¡Mi madre!
¿Quién dio su vida, sus horas y su aliento,
para borrar de mi alma el sufrimiento,
siendo mi guía en todo momento?
¡Mi madre!
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