A un hermano de la vida no se le dice adiós,
se le lleva siempre puesto en el corazón.
Diego, gracias por tanto.
Por la música, por las risas, por la complicidad y por
haber hecho de este mundo un lugar mucho más brillante y auténtico.
Te extraño y te celebraré en cada canción.
Hasta siempre, hermano del alma.
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