jueves, 1 de septiembre de 2016

A un hermano de la vida no se le dice adiós

A un hermano de la vida no se le dice adiós, 
se le lleva siempre puesto en el corazón. 
Diego, gracias por tanto. 
Por la música, por las risas, por la complicidad y por 
haber hecho de este mundo un lugar mucho más brillante y auténtico. 
Te extraño y te celebraré en cada canción. 
Hasta siempre, hermano del alma.

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