jueves, 26 de mayo de 2016

Papá

Hoy he amanecido con uno de esos días tonto, 
donde la tristeza se ceba, invadiendo mi corazón 
como un hierro candente, penetrando 
poco a poco, desgarrando todo lo que 
encuentra a su paso sin compasión.
 

Mi mundo se ha venido abajo, no veo 
la manera de eludir esos negros nubarrones 
que me acechan en la distancia, presagiando que 
muy lentamente engullirás todo lo que me rodea.
 

 A día de hoy, no estás para cobijarme, 
en ese refugio de seguridad que tú me 
proporcionabas cada vez que lo necesitaba, 
donde sabía que nada malo me podía suceder, 
siempre estabas ahí, apoyándome y aconsejándome 
para que todo me resultara más cómodo.
 

Deseo cerrar los ojos y, al abrirlos, tenerte ahí a mi lado. 
Pero sé que eso no ocurrirá.
Y cómo cada día, te sigo echando de menos.
https://unacacharreria.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario